CAS en el Perú: por qué ya son más de 376,000 trabajadores

Categoría: Contratación Laboral
Publicado por: Adm Molina
CAS en el Perú: por qué ya son más de 376,000 trabajadores

La cantidad de peruanos contratados bajo el régimen CAS (Contrato Administrativo de Servicios) volvió a subir y hoy es uno de los temas laborales más discutidos del sector público. Al cierre de 2025, este esquema —creado hace casi dos décadas como una salida temporal frente a la informalidad estatal— agrupó a 376,479 trabajadores en todo el país, según cifras de la Autoridad Nacional del Servicio Civil (Servir). Se trata del tercer año consecutivo de incremento y una señal de que, lejos de reducirse, el CAS sigue expandiéndose dentro del aparato público.

Detrás de esta cifra hay una historia de dos décadas de parches normativos: un régimen que nació para ordenar contratos informales terminó, con el tiempo, ganando estabilidad, gratificaciones y CTS, sin pasar por procesos de meritocracia equivalentes a los de una carrera pública. Te contamos cómo llegamos hasta aquí, qué perfil tienen estos trabajadores y qué medidas se debaten para ordenar el régimen.

Un régimen que nació temporal y terminó siendo permanente

El Decreto Legislativo 1057, publicado en 2008, dio origen al régimen CAS con un objetivo puntual: formalizar los antiguos "contratos por servicios no personales" y reconocerles derechos básicos como acceso a EsSalud, vacaciones y jornada máxima. En su diseño original, el CAS no era un régimen laboral pleno, sino una figura administrativa con carácter transitorio.

Ese carácter temporal cambió radicalmente con la Ley 31131, promulgada en 2021, que transformó la naturaleza del contrato al pasarlo de una duración determinada a una modalidad indeterminada. Más recientemente, el Congreso aprobó que los trabajadores CAS accedan a gratificaciones y Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) bajo el marco del régimen privado, sin exigir mayores procesos de meritocracia.

Como explica Jorge Toyama, socio en Vinatea & Toyama:

"El régimen CAS nació con carácter temporal, sin figura de emergencia, porque las leyes laborales para trabajar en el Estado eran muy rígidas [...] Se podría decir que los CAS fueron para bloquear la informalidad estatal. Pero ahora se han normalizado cuando deberían ser temporales."

Lo que se pensó como una solución de tránsito terminó convirtiéndose en la puerta de entrada más común —y más flexible— para trabajar en el Estado peruano.

La cifra que no deja de crecer: radiografía de los CAS en 2025

Al revisar la serie histórica, el crecimiento del régimen CAS es sostenido. En los últimos 10 años, el número de trabajadores bajo esta modalidad aumentó 45.3%, mientras que frente a 2013 la subida fue de 75%. Desde su creación en 2009, la variación acumulada hacia 2025 llegó a 140%.

El pico más alto se registró en 2021, con 406,065 empleados, explicado por la mayor contratación estatal durante la emergencia sanitaria por la COVID-19. Aunque la cifra bajó después de ese pico, el régimen retomó su tendencia al alza en los últimos tres años.

AÑO

TRABAJADORES CAS

DETALLE

2016

-

Representaban el 22% del empleo público total

2021

406,065

Pico histórico, por contratación durante la pandemia

2024

-

Costo de planilla: S/ 12,476 millones (16% del total de la planilla pública)

2025

376,479

Representan el 23.7% del empleo público total

Marzo 2026

351,448

Caída de 25,031 trabajadores (-6.6%) respecto a 2025

El peso del CAS dentro del empleo estatal también ha cambiado con los años. En 2016, este régimen representaba el 22% del total de trabajadores públicos, mientras que las carreras especiales (salud, magisterio, poder judicial, entre otras) ocupaban el 44% y el régimen 276 llegaba al 21%. Sin embargo, si se excluye a las carreras especiales del cálculo, en 2016 los CAS ya representaban el 40% del resto de trabajadores públicos.

En 2025, su representatividad subió ligeramente hasta 23.7% del total, mientras que el régimen 276 —el tercer grupo más numeroso— se redujo a 18.1%. Un análisis de Servir sobre el periodo 2017-2024 encontró que el crecimiento del empleo público estuvo impulsado, principalmente, por las carreras especiales (casi 39%) y por el régimen CAS (más de 35%), siendo este último el más numeroso entre los regímenes generales.

Según el mismo informe:

"La carrera pública del Decreto Legislativo 276 ha crecido en menor proporción (6.8%) y el régimen de la Ley del Servicio Civil (Ley N.º 30057) muestra un crecimiento marginal, lo que evidencia las enormes barreras para la reforma."

¿Quiénes son los trabajadores CAS? Perfil educativo y etario

Más allá de las cifras generales, los datos de Servir permiten trazar un perfil bastante concreto de quién trabaja bajo este régimen:

  • Nivel educativo: más del 52% cuenta con educación superior universitaria y cerca del 25% con superior no universitaria. Más de 68,100 trabajadores (18.1%) solo llegaron a secundaria, y más de 14,600 no reportaron nivel educativo.

  • Grupo ocupacional: el 46% son profesionales, mientras que la mitad —unos 188,300 trabajadores— se ubica entre técnicos y auxiliares.

  • Edad: la mayoría (54%) tiene entre 30 y 44 años, y un tercio adicional se ubica entre los 45 y 64 años.

  • Costo fiscal: en 2024, los trabajadores CAS demandaron un gasto de S/ 12,476 millones, equivalente al 16% del total de la planilla pública (S/ 79,142 millones).

Este perfil confirma algo que los especialistas vienen señalando desde hace años: el CAS ya no es un régimen "de entrada" ocupado mayoritariamente por personal técnico temporal, sino una vía consolidada que incluye a una alta proporción de profesionales universitarios en roles de mediana antigüedad.

El debate: ¿por qué crece un régimen pensado para ser temporal?

Para Juan José Martínez, expresidente ejecutivo de Servir, uno de los principales problemas del régimen es que "no hay racionalidad ni lógica" detrás de muchas de las plazas que se solicitan. En su análisis, buena parte del crecimiento responde a un problema de productividad estatal más que a una necesidad real de personal:

"Una hipótesis es que se tienen varias plazas en el Estado porque hay un grave problema de productividad: se necesitan dos trabajadores para hacer la labor de uno."

Ambos especialistas coinciden en que la expansión del CAS no tiene relación sí está relacionada con la falta de una carrera pública real: los trabajadores bajo este régimen no pueden progresar fácilmente hacia entidades de mayor jerarquía ni acceder a aumentos vinculados al desempeño, lo que termina afectando la productividad y la calidad de los servicios que presta el Estado.

¿Qué medidas se plantean para ordenar el régimen CAS?

Frente a este panorama, los especialistas consultados coinciden en algunas líneas de acción:

  1. Frenar nuevas incorporaciones vía CAS y migrar progresivamente al personal hacia regímenes con carrera pública real, bajo criterios de meritocracia.

  2. Dimensionar correctamente el personal que cada entidad realmente necesita, evitando renovar contratos sin justificación técnica, bajo supervisión de Servir.

  3. Modificar el marco normativo para permitir procesos de cese colectivo cuando corresponda, algo que hoy requiere un cambio legal explícito.

Como resume Toyama: "La primera medida para este Gobierno es que no haya CAS [...]. Todos tienen que pasar al régimen del servicio civil. Han sido suficientes años de parche sobre parche."

Lo que viene: un reto pendiente para la nueva gestión

La gestión del régimen CAS será uno de los principales desafíos laborales para la actual administración, en momentos en que conviven múltiples normas que han ido modificando sus condiciones —desde la permanencia del contrato hasta el acceso a gratificaciones y CTS—. Mientras no exista una reforma integral del servicio civil, el CAS seguirá siendo, para cientos de miles de peruanos, la puerta de entrada más simple —aunque no necesariamente la más justa— al empleo público.

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